La historia de tu nombre

Bebé has estado más de nueve meses dentro de mi, más de nueve meses por qué decidiste salir a las 42 semanas que se dice pronto, pero se hacen muy largas… Las 12 primeras eras todo fuerza y cuando escuchamos tú corazón por primera vez no pudimos reprimir las lagrimas. Qué emoción escuchar tus latidos !!!!!

Semanas después nos dijeron tu sexo. Me enfade e incluso llore por que me había ilusionado pensando que serias lo contrario. Enseguida seque mis lagrimas pensando que tu lo podrías notar, y volvía a emocionarme con los latidos de tu corazón.

Buscamos tu nombre y cuando hablábamos de ti era con ese bonito nombre que elegimos para ti, pero a partir de la semana 20 todo cambio. Sorprendentemente nos comunicaron que se habían equivocado y que ahora veían todo lo contrario. Fíjate dos meses sintiendote dentro, hablandote por tu nombre y ¿ahora esto? Me parecía que era mentira y me costo acostumbrarme… Pero bueno un fallo lo tiene cualquiera.

Me sentí culpable por aquellas lágrimas de la primera vez, fue una sensación muy rara era como si de un golpe te cambian a tu bebé. Te buscamos otro nombre acorde con tu sexo, muy bonito, corto y con fuerza. Otra vez volvimos a llamarte por tu nuevo nombre, tuvimos 22 semanas para llamarte desde fuera y al nacer sentimos que era el nombre perfecto para ti.

Después de una semana nos aconsejan que te cambiemos el nombre una vez mas por uno ambiguo, por si era necesario una reasignación de sexo según los médicos. La falta de experiencia como padres Intersex nos hizo llamarte por otro nombre… Pero nos fue imposible. Después de 23 semanas llamandote por tu nombre, nos resultaba muy extraño llamarte de la manera que no sentíamos. Se nos escapaba una y otra vez sin querer tu verdadero nombre, sentíamos que era el apropiado y que incluso era moderno para cualquier sexo. Además  después de todo este tiempo, ya ni vemos sentido a que las niñas tengan un nombre y los niños otro. ¿Porque un niño no se puede llamar Irene o una niña Carlos?

En fin, este es tu nombre, es hermoso y ahora cambiarlo no le veíamos razón. Así que decidimos seguir llamandote igual, por el mismo nombre que ya oías cuando estabas dentro, escondida, haciéndote de rogar.

Si algún día sientes que no es el elegido, ni el sentido por ti, siempre estaremos a tú lado y seremos los primeros en llamarte como tu sientas.

Ahora después de más un año de aquellas lagrimas, de aquella ecografía… Después de sentirme culpable de tu intersexualidad por haber derramado tantas lagrimas, nos hemos dado cuenta que lo que menos importa es el sexo que tengas al nacer.

Lo más importante es que gozas de buena salud, que tu y nosotros disfrutamos de tu bonita vida.

Aquí estaremos siempre a tu lado, siempre junto a ti, protegiendo tu libertad y apoyándote disfrutando de ella.

Tus padres que te aman.

Anuncios
La historia de tu nombre

3 comentarios en “La historia de tu nombre

    1. Muchísimas gracias Denisse.

      Estamos en otra etapa de nuestra vida que nos ocupa muchiiiiisimo tiempo y es cuidar de nuestra criatura y disfrutar mucho con ella.

      Tenemos pendiente publicar algunas entradas y en cuanto tengamos el tiempo, la publicaremos.

      Un gran abrazo.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s